Los apóstoles de Jesús se preparan… y esperan

Transcurrieron cinco meses hasta que Jesús organizó a sus doce apóstoles, aunque hasta el momento solo se habían dedicado a pescar y a estudiar. Varios hombres se mostraban impacientes, pero con una inquebrantable fe en Jesús. Uno de ellos comentó: “Jesús es el mejor amigo que he tenido en toda mi vida. Para el Maestro no hay nada más importante que el ser humano individual, la persona en su presencia inmediata. Hará una pausa durante un discurso profundo para dirigirse a una persona que parezca que necesita alegrarse.”

Mateo, un apóstol nuevo, dijo: “Hay personas que cuanto más las conoces, menos te impresionan, pero a Jesús, cuanto más lo conozco, más lo quiero.”

Simón Pedro declaró: “Jesús se junta por turnos con grupos que pescan cada tres días. Esperamos vehementemente su presencia; su presencia nos es grata. Es un buen pescador, un compañero entusiasta que inspira a lo demás y un amigo de verdad. El simple hecho de estar cerca de él es una experiencia inspiradora.”

Preguntado por qué una personalidad tan dinámica no se reivindica con más contundencia y declara abiertamente su supuesto “reino”, Natanael contestó: “Jesús nos advirtió de que no creásemos un culto en torno a su personalidad. Su misión es mostrar la existencia de Dios a todos los hombres y mujeres y abrirles un camino nuevo y mejor para llegar a Dios, un camino de fe y amor.  Nos complace descubrir este camino de amor y servicio a Dios de la mano de este hombre.”